Submit to DiggSubmit to FacebookSubmit to Google PlusSubmit to TechnoratiSubmit to TwitterSubmit to LinkedIn
Ecuador - Quito

por Isabela Ponce y Lisette Arévalo Gross  • MARZO 8, 2017 •  EDICIÓN #296

En el último año en el Ecuador hay más colectivos que trabajan para ampliar los derechos de las mujeres, más mujeres en altos cargos en el sector público y privado y más personas que entienden y apoyan la causa feminista. Pero también hay más mujeres judicializadas por abortar y más asesinadas solo por ser mujeres: una es asesinada cada 30 horas.

¿Por qué la pelea para la igualdad de género sigue siendo tan difícil en el Ecuador?
Un texto sobre dónde estamos como país con respecto a estos derechos

En los sesenta y siete días que van del 2017, 37 mujeres han sido asesinadas en el Ecuador. La cifra es de Sendas —una organización sin fines de lucro de Cuenca dedicada al empoderamiento de las ecuatorianas— porque las cifras oficiales sobre femicidios van con retraso: son del 24 de enero y contabilizan 15 casos. La subdirectora de la fundación, Isabel Cordero, dice que el dato debe ser más alto pero su equipo ha sacado esa cifra de un simple monitoreo medios. El grupo Vivas Nos Queremos maneja un número similar: 33 muertes. Según Jeanneth Cervantes, de este colectivo, compañeras suyas se dedican a recopilar esa información. Dice que es importante registrar las denuncias apenas se presentan porque muchas veces en el proceso de indagación de la Fiscalía se cambia el delito de femicidio a otro tipo penal: los datos que luego se publican no reflejan la realidad. Surkuna —otra organización que lucha por la igualdad de género— dice que son cerca de 26 muertes. Treinta y siete (o treinta y tres, o veintiséis) es un número que alarma y que impide afirmar que son tiempos mejores para las mujeres en el Ecuador.

Hay, sin embargo, nuevas iniciativas que traen a la luz pública los asesinatos, el acoso sexual y la criminalización del aborto. En noviembre de 2016, para impulsar el Día a la No Violencia contra la Mujer se conformó el colectivo Vivas nos queremos para denunciar el alto número de asesinato de mujeres en el Ecuador —solo entre enero y noviembre de ese año, el Consejo de la Judicatura —el órgano estatal que administra a las cortes y tribunales— registró noventa y cinco casos. Entre 2014 y 2015 se registraron 188 asesinatos. Vivas nos queremos que se ha dedicado a vigilar esta escalofriante cifra. En la página web de la iniciativa se  registran los retrasos que existen en el ººEcuador sobre los derechos de las mujeres. En un manifiesto denuncia temas como la no asignación de recursos e implementación de políticas públicas en los planes y programas de erradicación de las violencias de género, la inexistencia de una Ley de Violencias contra niñas, mujeres y cuerpos feminizados, la impunidad de la Fiscalía para sancionar a los feminicidas. Exige, además, medidas de reparación integral para todas las víctimas directas de violencia machista, erradicación del acoso callejero y la eliminación del Plan Familia —el compendio de políticas ultraconservadoras que le apuestan a la abstinencia y no a la anticoncepción que el gobierno del Ecuador tiene por política de salud sexual estatal.

La iniciativa digital Primer Acoso, No callamos más tuvo una gran difusión en redes sociales. Surgió el 14 de enero de 2017 cuando un grupo de ecuatorianas la creó en la forma de un grupo secreto de Facebook. En él, las mujeres contaron esos casos que han ocultado toda su vida —desde familiares que abusaron de ellas hasta insultos y manoseos en la calle—. En cuatro días sumó más de veintitrés mil miembros. La campaña #PrimerAcoso está inspirada en la mexicana Mi Primer Acoso pero Verónica Vera, parte de la iniciativa, dice que en el Ecuador no se incluyó el posesivo “mi” para que las mujeres no se apropiaran de algo que no es de ellas sino que han recibido de otras personas. Era una forma de compartir las experiencias sin desdeñar la individualidad de las víctimas. El día del lanzamiento, además de cambiar su foto de perfil de Facebook con el logo de la campaña, las mujeres que estaban de acuerdo en difundir su historia (escrita ya en el grupo privado) lo hacían en su muro. Ese día también se creó el grupo público No Callamos Más que hoy tiene más de siete mil miembros. Vera dice que nació a fines de 2016 y querían divulgarla al final del trimestre del año siguiente, pero las cifras que presentó Vivas nos queremos —14 asesinatos en los primeros 19 días del año— y el caso de la modelo Polina Colle —que fue agredida por su expareja y lo denunció en redes sociales con fotografías del maltrato— motivaron a que la iniciativa se lance mes y medio antes.

Fuente: http://gkillcity.com/articulos/la-vida-los-otros/lucha-que-aun-necesita-ser-peleada

En América Latina y el Caribe los embarazos en niñas resultado de violencia sexual están en aumento. Obligarlas a continuar el embarazo y asumir la maternidad es una forma continuada de violencia que pone en riesgo su vida, su salud, y el futuro de nuestros países.

En el mundo, cerca de 150 millones de niñas han sufrido violencia sexual.